La banalización de la fotografía

Henri Cartier-Bresson

Henri Cartier-Bresson

Todos llevamos un artista dentro e incluso algunos son capaces de sacarlo fuera, pero no todo el mundo nace con el talento que requiere la pintura, y como medio de disipación de una frustración latente, se agarran a la fotografía como alternativa para alimentar su propio ego. La fotografía sufre una lucha interna desde sus inicios sobre su propia naturaleza artística y como si del sexo débil de las disciplinas artísticas se tratase, debe trabajar el doble para que se le reconozca la mitad. Una cosa unida a la otra ha establecido las bases para que, tras la simplificación y automatización del proceso fotográfico, hayamos llegado a su banalización.

Cada vez es más difícil innovar en un mundo donde cada rincón del planeta ha sido explorado y fotografiado de forma casi enfermiza, por lo que cuando pretendemos adentrarnos en este mundo, no podemos olvidar que si deseamos establecer una diferencia ésta debe ser tan especializada que probablemente nunca lleguemos a ella. La fotografía está llena de frustraciones e individuos que no alcanzan las metas que se han autoimpuesto, no lo olvidemos nunca.

Otro factor importante a tener en cuenta sobre la decisión de adentrarse en el maravilloso mundo de la fotografía es la simplificación del proceso que se produjo tras la normalización de la cámara digital. Antes tenias que cargar con una cámara grande con opción para doce o veinticuatro fotografías, que debías llevar a un laboratorio y esperar para obtener las copias en papel. Todo ese proceso se ha simplificado tanto que la relación entre el número de tomas que podíamos hacer en la era de la película con respecto a la digital ha crecido exponencialmente. Además, el proceso artesanal de la obtención de positivos a partir de negativos ha dejado de existir, por lo que el romanticismo creado durante generaciones sobre la magia de quienes trabajaban en un cuarto oscuro plagado de químicos, papel y ampliadoras ha desaparecido.

Con todo esto pretendo dar a entender a quien lea estos párrafos que la fotografía ha sido banalizada, pero no es banal. La fotografía no la hace la cámara. Olvida todo lo que has leído o te han dicho. Expresiones del tipo “menudas fotos tira esa cámara” o “con ese objetivo debes hacer fotos espectaculares” deben desaparecer de nuestro vocabulario.

Desde el retratista que toma fotos de sus familiares hasta el naturalista que toma instantáneas de su ambiente cercano. Para ser fotógrafos deben huir de la banalidad y pensar que una fotografía va más allá del mero acto de presionar un botón, y como el periodista que lee con atención los artículos de un periódico, nosotros debemos ser críticos permanentes de cada fotografía que veamos para conseguir con el tiempo una capacidad de análisis adquirida sobre unos cimientos fuertes de conocimiento.

Todo esto lo obtendremos estudiando, leyendo y aprendiendo de los que saben, no hay otra forma, para que en un futuro seamos nosotros mismos los que adoctrinemos a los demás.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s